lunes, junio 01, 2009

Tan real como tu voz

No sabía hasta hoy tantas cosas de ti que no puedo sino admitir que aún a pesar de todo siento ganas de seguir. Unas ganas locas de seguir descubriendo tantas islas perdidas, tantas calas escondidas a ojos del resto del mundo, tantos y tantos atardeceres que tu piel hecha de canela siente cada día con el liviano roce de unos rayos de sol que parecen dispuestos a recorrer el universo por llegar a morir sobre ti.

Qué bella te veías tumbada sobre el suelo, boca arriba, jugando a esconderte entre tus cabellos y mostrándome sólo lo que tú querías. El brillo de tus ojos y la humedad de tus labios. Qué bonita es tu sonrisa, y cómo me gustaría poder disfrutar de ella en este mismo instante. Poder sentirme el culpable de cada movimiento horizontal en el que tus labios otorgan al mundo la maravilla de poder admirar cómo el sol se asoma brillante entre las nubes en el interior de tu boca. La vida parece detenerse en ese mismo instante y nada parece importar. Cuanto hacía que no disfrutaba de semejante paisaje y hoy puedo decir lo afortunado que soy.

¿De qué está hecho cada uno de tus cabellos?, ¿cuántos ángeles te cedieron uno de sus cabellos?, ¿cuántos dioses participaron en el diseño de tu melena? Quiero conocerlos a todos, uno a uno, para poder darles las gracias.

Anoche tu cabello estaba como siempre suave y mis dedos parecían tan felices como un delfín jugando entre las olas. Por un momento sentí que mis dedos y tus cabellos se entrelazaban y daban lugar a un cuerpo único. Fue en ese momento en el que tus labios parecían estar llamando a los míos. Por una vez no pensé y me decidí a amarte. ¿cuánta energía puede soportar un cuerpo? Yo he debido superar cualquier límite. He sentido millones de vatios recorriendo cada una de las moléculas de mi cuerpo. Qué maravilla poder saborear tus labios y qué tragedia ver cómo los tuyos se separaban de los míos.

¿por qué te has ido?, ¿por qué me has dejado allí en el suelo? No he podido levantarme, cada uno de los vatios se han esfumado y me he quedado a oscuras, en silencio y solo.

1 comentario:

niña noe.- dijo...

una declaración de amor puede tomar tantas formas, colorearse o palidecer ante una sola emoción desbordada, recorrernos como una descarga eléctrica, a la que tú, Adrián, aludes en tu texto...

una declaración de amor sólo tiene un destinatario... y creo que es esa persona quien debería recibirla.

(además, a mí me mata de envidia, leer algo tan bello y saber que no tiene nada que ver conmigo...)