miércoles, octubre 22, 2008

Diario de bitalaxia – Capítulo 1

El cuadernillo

- Diario de vitácora ... ¿se escribe así?
- No, es con b.
- Joder, es que estos españoles sí que eran los amos de la galaxia en complicarse la cabeza con tanta b y v, la h y sino esos de al andalus que cogían la s, la c y la z, la metían en un unificador de partículas y las decían como les salía de la boca.
- Andalucía
- ¿qué?
- Que no eran de al-Andalus, sino de Andalucía. Al-Andalus era el territorio que conquistaron los musulmanes en la Península Ibérica y era mucho más que Andalucía.
- Ayyy, ahora sé por qué me siento más tranquilo en esto al ir contigo.


No era del todo cierto lo que le dije, de hecho no estaba para nada tranquilo. Irnos a La Tierra, ¿se podía hacer una estupidez mayor?. La Tierra era, por si alguno de los lectores no lo saben, el primer planeta en el que el ser humano habitó. Bueno de hecho fue allí donde empezamos a ser humanos ya que por lo visto procedemos de un animal peludo llamado silio, sinio, simio o algo así.
Yo sentía miedo porque jamás había salido de Einstein, de hecho a penas había visitado un par de lagos artificiales. Pero es que ya vivía en un lugar que me parecía perfecto. En Einstein teníamos todo lo que cualquier humano podía necesitar: nuestro propio Sol, playas diseñadas especialmente para las necesidades de cada uno, trabajo en la fábrica de pastillas alimenticias Mc´Pill, la mayor sala de introrealidad e incluso una biblioteca.
Pero Lisboa era de ese tipo de chica que no quería lo que la mayoría, ella estaba harta de tanta aparente perfección, de lo que ella llamaba “falsa felicidad”. Y yo sentía algo especial cuando estaba con ella. Por algún motivo con ella no necesitaba píldoras Cupido para sentir ese cosquilleo por dentro que no sé si alguno de vosotros lo habrá experimentado pero os aseguro que es mucho más ... creo que la palabra sería humano o tal vez natural, sí creo que al decir natural, digo también que es humano. Bueno, si alguno de vosotros habéis tenido la fortuna de sentirlo, ya me entendéis.

- Vale, y ahora ¿qué hay que escribir?
- Pues ahora no podemos escribir nada hasta que no consigamos una nave, pero Washington, querido amigo, ya tenemos el primer elemento en común de esta aventura: el cuadernillo.

Traducción al castellano de Barcelona Lenin, periodista del "Thirth Galaxy Times"

1 comentario:

niña noe.- dijo...

ummmm... esto promete y me suena, ligeramente...

espero con ansia el segundo capítulo, después de haber leído éste cuatro veces seguidas!!

gracias por volver... o quizá nunca te habías marchado del todo...